CLIMA LABORAL: la clave del éxito empresarial.

Por muchos recursos materiales que tenga una empresa, si no hay un buen ambiente en el que poder trabajar, no hay nada. Es más, con muy poco, si se aprovechan los instrumentos al alcance, se pueden hacer maravillas, ahorrando tiempo y consecuentemente dinero.

Cuando una persona trabaja dentro de un clima laboral adecuado, pudiendo ser ella misma en sus facetas profesionales y sin dejarse afectar por presiones externas de compañeros descontentos con su situación, este estado se transmite, se contagia sanamente, llegando al punto de la excelencia.

¿Cómo lograr un buen clima laboral?

Evitar la afección de “quejitis” es fundamental. Las quejas no son constructivas y queman a cualquiera si no van aderezadas de soluciones.

Aportar soluciones es un aspecto importante a fomentar y el uso de herramientas para comunicar sugerencias de mejora es vital a nivel interno de la compañía, igual que se hace a nivel externo con los clientes de la misma.

No hay personas tóxicas en el trabajo, si no se permiten situaciones tóxicas dentro de las labores diarias. Cuando un proceso está mal planificado o gestionado, puede llegar a alterar a las personas que constantemente deben desempeñarlas. Para evitar estas situaciones, es más que recomendable alternar funciones y preguntar a cada responsable sobre las distintas experiencias realizadas en los distintos departamentos.

La monotonía laboral es fuente de decepción para toda persona, por lo que dar aire fresco de vez en cuando, plantear el reto de ocupar otras actividades al menos una vez en semana, es fuente de nuevos resultados.

La productividad laboral y el clima adecuado están tan relacionados que se funden para dar lugar a expectativas inesperadas de mejora.

A nivel profesional, está en tu mano fomentar un buen clima laboral.

La mejor forma de ayudar a tu empresa es ayudarte a ti mismo, impulsando pautas adecuadas en relación a tus tareas diarias.

Tanto saber preguntar a tiempo, como saber solicitar, como delegar y confiar en el equipo, es clave.

No hagas lo que no quieres que te hagan. Piensa siempre esta frase al dirigirte a un compañero, ya sea igual, superior o inferior a ti en categoría laboral. La vida profesional da muchas vueltas y, por ello, siempre hace falta tener a todos los compañeros en relación adecuada. Un resultado depende del proceso y hasta los más pequeños detalles cobran sentido si no se realizan bien y a la primera. Esto es sinónimo de profesionalidad y buen ambiente de trabajo.

En situaciones tediosas o delicadas, hay que saber ver lo bueno y descartar lo malo. Ser tajante para bien es impulsar para mejorar en equipo, y ser tajante para frenar errores es muchas veces promover cambios aún más favorables.

Manifestar los problemas es el primer paso para poder ponerle solución.

Una empresa con un buen clima laboral, es una empresa que se comunica con todos sus empleados y a su vez permite que estos socialicen en pro de convertir las problemáticas en soluciones afines.

Si en tu puesto de trabajo te sientes a gusto, tienes un tesoro muy valioso cada día, tu empresa. Vela por ello, disfrútalo y refuérzalo, para que se perpetúe al máximo.